Acanthus mollis,
comúnmente conocida como 'Acanto', es una especie vegetal perteneciente a la
familia Acanthaceae.
El nombre del género deriva del griego (akantha: cuerno), en
relación a la forma de los sépalos. El epiteto específico significa 'suave', y
se refiere a la textura de las hojas.
En obras hortícolas y botánicas españolas del siglo XIX lo
encontramos nombrado también como 'hierba gigante', 'gigantea' o 'nazareno'.
Es una planta herbácea perenne de hasta 70 cm de altura, más
o menos pelosa o glabra, y con un tallo simple, erecto y escaposo. Las hojas
basales son pecioladas, con hasta 100 cm de longitud, elípticas u ovadas,
pinnatifidas, glabras por su haz y pelosas en los nervios del envés. Las hojas
superiores son mucho más pequeñas y espinosas en el ápice.
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Acanthus mollis |
Las flores se agrupan en inflorescencias. Presentan una
bráctea pubescente ovado-oblonga, dentada, purpúrea en el ápice y blanquecina
en la base. Así mismo presentan un par bractéolas, más pequeñas, estrechas, lineales-agudas
y pubescentes. El cáliz es puberulento, de color púrpura y se asemeja a un labio
superior de flor bilabiada.
La corola de la flor, con nervación purpúrea, formado por un
único labio trilobulado y pubescente y generalmente de color blanquecino,
ocasionalmente con tintes morados. El fruto es una cápsula de dehiscencia
loculicida, coriácea y ovoide.
Se trata de una planta entomófila, siendo polinizada solo
por abejas o abejorros que un tamaño suficiente para hacerse paso entre los
sépalos superior e inferior, de forma que puedan alcanzar el nectar en la base
de la flor.
La especie es nativa de la región mediterránea, desde
Portugal y el noroeste de África hasta el este de Croacia; fue adaptada desde
la antigüedad en el cultivo de jardines.
Sus características hojas sirvieron de inspiración para la
decoración de los capiteles corintios. Una antigua leyenda cuenta que Calímaco,
al ver un ejemplar de esta planta enroscada en una canastilla ofrendada junto a
la tumba de una doncella, tuvo la inspiración esta típica ornamentación.
Resultados experimentales han confirmado la activiad
molusquicida de los extractos foliares frente a Biomphalaria alexandrina.
El médico griego Dioscorides recomendó las raíces para
tratar las quemaduras y envolver las articulaciones dislocadas. También era
empleado en infusión como diurético y frente a los espasmos.
En medicina tradicional las hojas son utilizadas como
estimulantes del apetito y como laxante por vía interna. En forma externa, se
aplica en forma de cataplasma como antiinflamatorio.
El jugo tiene un cierto efecto analgésico, por lo que se ha
recomendado como tratamiento sintomático del herpes, las quemaduras y las
contusiones en general.
Las propiedades antiinflamatorias de los extractos foliares
han sido comprobadas experimentalmente.
Los extractos en eter de las flores han mostrado ser
eficaces frente a Schistosoma mansoni, un trematodo responsable de la
esquistosomiasis.
Fuente: El Parque de Málaga: Guía Etnobotánica.
Fuente: El Parque de Málaga: Guía Etnobotánica.
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